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Científica panameña recibió entrenamiento en la Universidad de Tennessee

Panamá, 25 de agosto de 2020. La bióloga panameña Delba Villalobos realizó recientemente una pasantía en la Universidad de Tennessee (Estados Unidos), que consistió en un entrenamiento en biología celular para estudiar técnicas de aislamiento de Toxoplasma gondii, gracias a una convocatoria de beca de la Dirección de Generación de Capacidades Científicas y Tecnológicas de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT).

“Aprendí las diferentes técnicas de biología celular y molecular necesarias para realizar estudios de detección, aislamiento y variantes genéticas de Toxoplasma gondii. Dicho entrenamiento se realizó en el departamento de Microbiología de la Universidad de Tennessee, bajo la tutoría del Dr. Chunlei Su. Durante mi pasantía, se aisló Toxoplasma gondii mediante la técnica in vitro de cultivo celular a partir de tejido cardíaco de animales”, afirma Villalobos, de 24 años.

Durante su estancia, Villalobos tuvo la oportunidad de aprender a manipular muestras de tejidos (músculo cardíaco) que llegaban de animales infectados con el parásito. “Posteriormente, estas muestras fueron maceradas y preparadas en una solución para luego ser inoculadas en los bioensayos con ratones. Este tipo de técnica también es importante para establecer cultivos del parásito in vivo puesto que es muy eficaz porque, al utilizar ratones de laboratorio, es posible obtener una muestra más pura, con una mayor concentración de parásitos y libres de cualquier otro microorganismo”.

Debido a la pandemia por COVID-19, su pasantía fue interrumpida y tuvo que regresar al país antes de tiempo, por lo que no pudo trabajar directamente con bioensayos en ratones. 

La enfermedad

Cuando se encontraba en la etapa final de su licenciatura en Biología, Villalobos profundizó más sobre el parásito Toxoplasma gondii gracias a su mentora de tesis, la Dra. Zuleima Caballero, del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (INDICASAT AIP), quien la aceptó en su equipo de investigación, y le asignó estudios de toxoplasmosis en embarazadas. “Gracias a esto, pude profundizar más los estudios en este parásito y engrandecer mi interés por conocer la dinámica de la enfermedad”, comenta la bióloga originaria de Las Tablas, provincia de Los Santos. 

Aunque la toxoplasmosis es una de las infecciones más comunes en todo el mundo -siendo el parásito Toxoplasma gondii su agente causal-, muchas personas desconocen de esta enfermedad y pueden llegar a contagiarse sin llegar a notarlo, debido a que los grupos de personas que se verán afectados son los que tienen un sistema inmunológico inmunosuprimido y mujeres embarazadas, explica Villalobos. “Esta ha sido una de las principales razones de mi interés por conocer a este parásito, al igual que conocer nuevos métodos de diagnóstico, como las técnicas aprendidas en la pasantía, son de gran importancia para tratar de entender la mecánica de este parásito”, indica la bióloga.

Existen diversos mitos en torno a la toxoplasmosis. Uno de ellos es que la toxoplasmosis se transmite a través del pelo del gato, lo que es falso, ya que esto ocurre a través de sus heces que pueden esparcir los ooquistes al ambiente, y solo ocurre en los gatos que se encuentran infectados. 

Otro mito existente es que las mujeres embarazadas no deben estar en contacto con los gatos. Más de un cuarto de la población mundial ha tenido en algún momento de su vida esta infección previa con este parásito, lo que significa que para las mujeres embarazadas esto sería un factor de protección inmunológica, puesto que ya poseen anticuerpos. El verdadero riesgo existe es cuando una mujer se infecta por primera vez durante el embarazo, principalmente en los primeros trimestres del embarazo, explica Villalobos.

Tampoco es cierto que todos los gatos pueden transmitir toxoplasmosis.  No todos los gatos transmiten toxoplasmosis, solo los que se encuentran infectados. Un gato puede adquirir la enfermedad a través de los alimentos que ingiere, como roedores, aves o reptiles infectados, o de carne cruda ofrecida por su dueño. Por lo tanto, un gato doméstico que no salga de casa, y que solo coma alimento concentrado (alimento para gatos) o carne bien cocida no representa un riesgo para sus propietarios.

Para esta enfermedad, tanto los hábitos alimenticios como la higiene personal desempeñan un papel importante en la transmisión de Toxoplasma gondii. Por ende, mi principal recomendación sería consumir los alimentos, como las carnes debidamente cocinadas, ya que pueden tener quistes del parásito, al igual que el buen lavado de frutas y vegetales. 

“Tengo muchos planes académicos para mi futuro que, con empeño, perseverancia y confianza en Dios, espero alcanzar. Me visualizo como una investigadora en el área de la parasitología, ya que ha sido el área de la biología que más he estudiado; tomando en cuenta el gran mundo que existe detrás de un microscopio, siento la necesidad de profundizar en su estudio, así como lo ha sido con el parásito Toxoplasma gondii. Aunque los conocimientos microbiológicos que se disponen en la actualidad son muy amplios, todavía es mucho lo que queda por conocer y constantemente se efectúan nuevos descubrimientos en este campo. Al mismo tiempo, me visualizo orientando a jóvenes estudiantes de la carrera de biología y así proporcionarles conocimientos y experiencias para el desarrollo de sus capacidades científicas”.

Sobre la SENACYT: La Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT), es una institución autónoma cuya misión es convertir a la ciencia y a la tecnología en herramientas para el desarrollo sostenible de Panamá. Nuestros proyectos y programas están enfocados en potenciar el desarrollo científico y tecnológico del país y de este modo, cerrar la brecha de la desigualdad y fomentar un desarrollo equitativo que mejore la calidad de vida de los panameños.