
El proyecto tiene cuatro objetivos definidos:
Para conseguir un proceso de enseñanza aprendizaje de mayor calidad hay que considerar muchas aristas. Para lograrlo, el proyecto de enseñanza de ciencia tiene un enfoque sistémico y desarrolla cinco áreas que se consideran fundamentales y que encajan como un rompecabezas. Sin una pieza, el proyecto no sería sólido a largo plazo:
Adaptación curricular: un currículo que se adapte a niños y niñas, a sus etapas de desarrollo, con actividades que logren captar su atención y se hilen de tal forma que produzcan un conocimiento más profundo del tema.
Soporte con materiales: los materiales utilizados son simples y fáciles de conseguir, permiten al maestro o maestra orientarse hacia la clase sin tener que preocuparse por cómo conseguir los insumos. El currículo, los materiales y las guías del docente se integran en módulos de aprendizaje.
Relaciones con la comunidad: la sociedad es la usuaria y consumidora del producto del sistema educativo como tal debe estar alerta y participar. Hagamos Ciencia quiere incluir a padres y madres, acercarlos a la forma de aprender de sus hijos e hijas; a los científicos y científicas, para que participen como asesores de los docentes y le muestren a los niños y niñas el encanto de su trabajo, y a los empresarios y empresarias, como patrocinadores y beneficiarios finales de la educación.
Evaluación: todo proyecto sostenible en el tiempo requiere de evaluación para tener herramientas de mejora y de reorientación del rumbo trazado en un inicio.
Desarrollo profesional: sin docentes que crezcan profesionalmente no hay líderes del proceso en el aula. Por eso, Hagamos Ciencia se plantea un esquema de docentes facilitadores que están siendo formados en el postgrado que comenzó en 2006. Aparte de ese postgrado, los maestros participantes en Hagamos Ciencia participan en un programa de capacitación que incluye:
El proyecto tiene cuatro objetivos definidos: